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POESÍA
Jorge
Esquinca
Vena cava
La
palabra corazón posee en la poesía de Jorge Esquinca
un gradual de significados: centro, sensibilidad, llama de amor
pero también, y sobre todo, intuición, espíritu
y reino. Su presente libro evoca ese órgano vital desde la
metáfora de flujo y riego; dos venas cavas desembocan en
la aurícula derecha luego de recoger la sangre de la región
superior e inferior respectivamente de nuestro cuerpo. En ese ascenso
y descenso, los poemas de Vena cava cifran su definición
mejor tornando el esencial transitar en un sistema de hallazgos
continuos. Instalado en un proceso de despojamiento verbal, su actual
escritura ha devenido en pregunta, repliegue sintáctico,
balbuceo, gesto; en sus distintas variantes cada poema es, por lo
mismo, un misterio inquietante que camina hacia su desaparición.
Ahora la alabanza del mundo, ámbito cardinal de su discurso,
surge del fragor crítico del lenguaje entendido éste
como música extrema que vacila entre lo decible y lo indecible
de la experiencia. En prosa o en verso, la propuesta de Esquinca
desemboca en el orbe de la modesta epifanía, del perdurable
religar, de la belleza inocente, de la verdad elemental. Su poesía
tiene mucho de estanque o ventana, lenguajes de lo inmediato que
saben decirse con poco. El natural virtuosismo imaginístico,
lejos de ser un lujo retórico, es piedra de toque en estos
poemas: la imagen como portadora del verbo. Para la actual poesía
mexicana la obra de este poeta es un pasaje necesario y esencial;
la indudable plenitud poética que ha alcanzado con el presente
libro lo confirma.
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